sábado, 12 de febrero de 2011

¿Quién gana las revoluciones?

En estos momentos intento no hacer otra cosa que disfrutar del triunfo de la rebelión popular egipcia. Apenas se ha apagado el eco de las voces tunecinas, y ahora Egipto, que son palabras mayores, pues es bien sabido que se trata, a diferencia de Túnez, de un país de interés estratégico para los intereses del Imperio. La imagen de ese pueblo en la calle, jugándose la vida pero poniendo por encima su voluntad inquebrantable de echar al tirano, de apostarlo todo por esas grandes palabras que ya nos sonaban manidas, como libertad, justicia, democracia, pero que han resultado seguir siendo un poderoso motor en manos del pueblo... en fin, esa imagen, que ahora estoy segura de que se repetirá en más países, es un esperanzador contrapeso a la desolación que causa vivir en un sistema cruelmente injusto, gobernado por banqueros sin escrúpulos y que, obviamente, va a peor.
Eufórica por tan emocionantes noticias, sin embargo, no puedo evitar la inquietud por el futuro. Y es que, históricamente, las revoluciones las hacen los pueblos pero no las ganan ellos. La revolución francesa la hizo el pueblo hambriento y oprimido por los nobles, pero la ganó la clase media; la revolución rusa la hizo el pueblo explotado y aterido, pero la ganaron los burócratas. La iraní... ya se sabe.
¿Quién ganará esta revolución que, por cierto, también han hecho las mujeres? ¿Ganarán también ellas?... ¡Bueno, de momento, disfrutemos!