lunes, 20 de enero de 2014

Tu regalo de cumpleaños: Gamonal


Esta vez tengo un buen regalo que hacerte: Gamonal. Ese barrio tan feo, con esa interminable Calle Vitoria que parece haber sido diseñada para un desfile militar más que para el paseo vecinal y con la que comienza otra ciudad, la obrera, adosada -que no unida- a la ciudad burguesa. Era, claramente, la ciudad de la esperanza, el barrio del que surgían, como flores de salvaje belleza, nuestros mejores lectores. También allí, por supuesto, había puesto la mano "el jefe", pero ahora, cuando Gamonal se ha convertido en la Cubierta C del Titanic - la de los pasajeros de tercera-, quiso poner el pie y dar la patada con la que se consigue que brote el dinero del barro negro. Y la patada la han dado ellos, los vecinos, hastiados de que Méndez Pozo -que no sólo es "el jefe" sino, hoy, símbolo de todos los jefes que manejan nuestro presente y el futuro de nuestros hijos en su exclusivo beneficio y cuya avaricia no tiene límites ni escrúpulos- quisiera extrujar su penuria para seguir enriqueciendo sus cuentas y su poder. Dieron la patada y tembló la Calle Vitoria, y Burgos entero, con una onda expansiva que ha traspasado todas las fronteras. Los ciudadanos quieren volver a ser ciudadanos, no clientes. Salieron a la Plaza. Y no. Sé que no es el regalo que mereces y merecen quienes ocuparon tus horas de pensador, escritor, periodista; las víctimas de una crisis que predijiste inevitable y violenta; no es suficiente regalo, pues la victoria del pueblo también servirá para engordar sus bolsillos y los de otros; sé que nada ha cambiado excepto que crece la lista de víctimas, que no se dibuja aún esa nueva sociedad, esa democracia real que debiera surgir de las cenizas de los especuladores, pero sé, sabemos, que de la Plaza del Sol a la Calle Vitoria va fluyendo, lenta, pero quizá inexorablemente, la energía que puede revolucionar este sistema sin sentido, hecho por unos pocos a base de errores y codicia. Es un regalo humilde, pero a través de las lágrimas puedo volver a ver tu sonrisa hoy, 20 de enero, el día que debías cumplir los 55... bonita cifra, de las que a mí tanto me gustan.
Feliz cumpleaños, amor mío.