miércoles, 23 de febrero de 2011

Un nuevo Mayo del 68

Lo explica el analista Jorge Dionisio López en la última revista Es: "España tiene un fuerte problema generacional. La generación de los 40-50 llegó al poder en los 70 con el cambio de régimen. Fueron como los chicos del maíz; mataron a sus mayores llamándolos franquistas y, con 20 ó 30 años, dirigían periódicos o ministerios. Y sigue ahí. Ahora, matan a sus jóvenes llamándolos inexpertos, frívolos o posmodernos. Es lógico que no acepten el cambio generacional; nadie lo hace". En el campo laboral, "la generación de los años 40-50 tiene mucho que defender: contratos fijos, convenios colectivos, (pre)jubilaciones aseguradas, etc. Son cosas que, para los tipos de 40 para abajo, son extrañas". Habría que añadir que los padres tienen el piso pagado mientras los hijos se han hipotecado de por vida en un piso sobrevalorado que ahora, probablemente, perderán. Habría que añadir que la revolución que ha marcado sus vidas, la digital, la regulan los primeros (véase Ley Sinde, por ejemplo) en tanto que quienes realmente saben hacer uso de ella son los segundos, que han nacido con el ordenador ya en las manos. Y añadiría también que esta situación no es exclusiva de España sino que, de algún modo, tiene mucho que ver con lo que está pasando en el Magreb y otros países árabes y que allí se hayan decidido a movilizarse tiene mucho que ver con el hecho de que en esos países haya una sociedad con muchísimos más jóvenes que aquí.
Yo creo que el mundo se está debatiendo en un gran cambio que tiene mucho que ver con la necesidad de relevo entre dos generaciones muy diferentes, tan diferentes como la nuestra y la de nuestros padres, a la que también hubo que arrancarles del poder con un Mayo del 68 que, en mi opinión, tiene muchas características similares al actual, incluida la indefinición, a medias voluntaria y a medias no, en los propósitos de las revueltas juveniles, sólo que sustituyendo los adoquines por los twits.