viernes, 6 de noviembre de 2009

Sor-Verónica y Des-Esperanza

Parece que una joven monja burgalesa está renovando el mensaje católico para atraer a las jóvenes y lo está haciendo con gran éxito. El caso es que la renovación en cuestión es más bien una vuelta atrás, es decir, un mensaje ultraconservador de "nos hemos pasado de la raya, así que retrocedamos" o "la puerta se ha abierto demasiado, toca cerrojazo". El País Semanal dedicaba un reportaje al respecto. Destaco este párrafo, de periodista Jesús Rodríguez: "Apoyada por el Vaticano, mimada por los monseñores, financiada por los poderosos y jaleada por los movimientos neoconservadores, ha hecho de aquel vetusto convento (el de las Clarisas, en Lerma) un atractivo banderín de enganche para vocaciones femeninas que cuenta con 135 monjas con carrera y una media de edad de 35 años y un centenar más en lista de espera. Y ya ha abierto una sucursal en La Aguilera, a 40 kilómetros", un enorme monasterio en el que ya se han gastado cinco millones de euros y cuenta con una segunda fase de otros tantos. Sor Verónica, al parecer buena predicadora, directora musical y coreógrafa, no habla en el reportaje, a excepción de una frase que suena casi a amenaza: "(...) Estamos creando (...) Estamos haciendo algo grande por amor a Cristo (...)". Y la acción-reacción de la que hablaba al principio la expresa así una de las monjas: "España está tan pagana que hace falta que compartamos nuestra fe, no que la vivamos a solas. Es el momento de actuar".


Si para las monjas de clausura, "es el momento de actuar", ¿qué no será para los políticos en activo que piensan como ellas... como Esperanza Aguirre y su congregación?
Veo muchas similitudes entre el fenómeno sor Verónica y el de Esperanza Aguirre, la mujer que ha hecho una apuesta a vida o muerte para ser la primera presidenta del país y que también va ganando adeptos. Ambas son producto de una crisis (o la están utilizando bien) que se anunció como crisis del sistema, una etapa de sufrimiento de la que saldría una sociedad más limpia, con Estados más fuertes frente al capital, y uno esperaba ver temblar a los directores generales, altos ejecutivos, evasores de dinero negro, grandes defraudadores, habitantes de los paraísos fiscales... Pero parece que la limpieza se está haciendo por debajo, barriendo a millones de viejos y nuevos desempleados para poder cambiarles los muebles a los banqueros y los grandes empresarios.
Es, en suma, una crisis no para dar un paso hacia adelante, sino hacia atrás, política y socialmente. No sé si será por la gripe (la vulgar) que me invade, pero yo veo signos por todas partes del derechazo que se prepara: los veo en la creciente agresividad de la gente al hacer sus críticas, en el cada vez más abierto racismo, en la insolencia y la arrogancia de los políticos mediocres... Todo me hace pensar que la era de Obama y Zapatero va a dar pronto paso a la de las monjas y la desesperanza.

http://www.elpais.com/articulo/portada/milagro/sor/Veronica/elpepusoceps/20091101elpepspor_7/Tes